Sobre un blanco crudo se combina una yuxtaposición poco común: el bucle irregular junto al fondo liso, minimalista en color pero no en textura, cargado de randas tradicionales en marrón, negro y gris. Las randas recuerdan las montañas y sierras, pero llevan un significado más profundo: unión y resistencia. Tres líneas marcan el inicio y el final de la pieza, una firma que atraviesa toda la colección, una pausa entre un motivo y el siguiente, para dar continuidad a uno nuevo.
Nota:
Bucle irregular: es una técnica de tejido también conocido coloquialmente como mecha cerrada.
Randas tradicionales: en la indumentaria maya todo se hacía a mano, y en muchos casos se sigue haciendo así. Nacieron de la necesidad de unir las distintas partes de la indumentaria, lo que hoy conocemos como costuras, antes de que existiera la electricidad, y fueron quedando en el olvido con la llegada de la maquinaria eléctrica. Por eso significan resistencia: recuerdan que todo fue hecho a mano, como esta alfombra, y que una tradición también puede resistir al paso de lo nuevo. Esta alfombra, y no solo ella, toda la colección, lleva en sí este significado: un motivo que deja de ser solo decorativo, para convertirse en memoria y resiliencia.