Esta alfombra reinterpreta elementos del entorno en el que se elaboran las alfombras, notables o no. Uno de esos elementos es la neblina, presente en cada parte del proceso: desde la obtención de la lana, con su color tan crudo, de las ovejas criollas, hasta que el tejido está terminado. Lana y tejidos que pasan por diferentes altitudes, diferentes entornos, pero con los mismos elementos presentes siempre: la neblina, las trenzas de las tejedoras, y colores que se pierden y se vuelven a encontrar.
Es un proceso largo y retador. Generalmente el urdimbre es de un solo color durante todo el tejido de una alfombra, por ello en esta pieza se quiso representar ese proceso, no solo como diseño decorativo, sino como significado: cómo algo puede ser tan difícil y, aun así, pasar desapercibido. Queda en el ojo del espectador poder ver la diferencia de un proceso tan cargado pero tan sutil; una diferencia que puede ser invisible, pero que quien le presta atención, encuentra.
Nota:
Urdimbre dos tonos: es una técnica de tejido muy poco utilizada debido a su complejidad, ya que se tejen dos colores diferentes en simultaneo.
Trenzas: es una técnica de tejido que se realiza en la trama, toma inspiración de las trenzas de cabello.
Lineas de color: tradicionalmente conocidas como pepenado, es una técnica de tejido, donde se resalta la trama con otro color.