Esta alfombra reinterpreta elementos del entorno en el que se elaboran las alfombras, notables o no. Uno de esos elementos es la tierra mojada, siempre presente en cada parte del proceso: bajo los pies de las tejedoras, en los caminos hacia el taller, en la tierra que se moja y se seca con cada lluvia del altiplano. Lana y tejidos que pasan por estos mismos suelos, sin importar la altitud o el entorno.
Es un proceso largo y retador. Generalmente el urdimbre es de un solo color durante todo el tejido de una alfombra, pero en esta pieza se usaron dos colores de urdimbre para representar ese contraste: la tierra oscura y saturada cuando está mojada, y la tierra clara y seca, salpicada de textura, cuando el agua ya se ha ido. No solo como diseño decorativo, sino como significado: cómo algo puede cambiar constantemente bajo nuestros pies y, aun así, pasar desapercibido. Queda en el ojo del espectador poder ver esa transición, esa diferencia de un proceso tan cargado pero tan sutil, una diferencia que puede ser invisible, pero que quien le presta atención, encuentra.
Nota:
Urdimbre dos tonos: es una técnica de tejido muy poco utilizada debido a su complejidad, ya que se tejen dos colores diferentes en simultaneo.
Trenzas: es una técnica de tejido que se realiza en la trama, toma inspiración de las trenzas de cabello.
Lineas de color: tradicionalmente conocidas como pepenado, es una técnica de tejido, donde se resalta la trama con otro color.